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Los mosquitos de nuestras ciudades

En NEIKER se está desarrollando el proyecto multidisciplinar URBAN KLIMA 2050 (EU-LIFE 18 IPC/ES/000001) que comprende varias acciones (https://www.urbanklima2050.eu/es/) dentro de las cuales se trabaja en aspectos relacionados con “Clima y Salud” en entornos urbanos. Dentro de este contexto, en el departamento de Sanidad Animal estamos estudiando la diversidad y abundancia de artrópodos hematófagos en zonas verdes de las tres principales ciudades del País Vasco – Bilbao, Donostia y Vitoria-Gasteiz- con el objetivo de, i) conocer las especies de artrópodos vectores de enfermedades presentes en las zonas más pobladas de nuestro territorio, ii) definir áreas de riesgo y elaborar mapas de distribución potencial, y por último iii) identificar los factores que favorecen la emergencia de estos vectores.
En lo que respecta a los mosquitos, en colaboración con los técnicos de los ayuntamientos, seleccionamos puntos de interés para colocar trampas entre los meses de mayo y octubre. Los trabajos realizados entre 2019 y 2021 han revelado que convivimos con casi una veintena de especies de mosquitos nativos y dos especies invasoras (Aedes japonicus y Ae. albopictus). Las especies Culex pipiens s.l. y Culiseta longiareolata son las más abundantes en zonas verdes urbanas, si bien las capturas medias fueron bajas si se comparan con las poblaciones existentes en otras zonas del este o del sur de la península. Teniendo en cuenta que el cambio climático es un hecho y que recientemente estamos padeciendo olas de calor, debemos de estar alerta en relación a los cambios que puedan acontecer en los próximos años. En relación con las especies sobre las que se alimentan los mosquitos, estudios preliminares indican que la especie más abundante (Cx. pipiens s.l.) se alimenta principalmente en las aves urbanas. Estos estudios son imprescindibles para aumentar el conocimiento sobre la composición y abundancia de los dípteros hematófagos presentes en nuestro entorno, así como sus preferencias de hábitat y de alimentación, con el fin de evaluar el riesgo potencial de transmisión de enfermedades.

Fotografía: NEIKER – Sanidad Animal

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