En la entrada del 8 de diciembre de 2024, ya os informamos de los cambios en la epidemiologia del virus influenza H5N1 de alta patogenicidad y de los casos detectados en Euskadi a lo largo de 2022 y 2023. Un año después la situación sigue siendo preocupante, y en NEIKER continuamos trabajando en colaboración con las Diputaciones Forales y el Gobierno Vasco en la vigilancia de la influenza aviar de alta patogenicidad.
Aunque durante 2024 no se detectaron aves infectadas en Euskadi, ni tampoco en España, durante el mes de julio de 2025 empezamos a identificar los primeros casos en gaviotas patiamarillas en nuestro territorio.
A lo largo de 2025 se han analizado en Euskadi muestras de 509 aves silvestres y de 214 de granja. Mientras que todas las muestras de aves de granja han sido negativas, se ha detectado la presencia del virus influenza de alta patogenicidad en diversas especies de aves silvestres, observándose en algunas de ellas una mortalidad importante. La mayor incidencia se ha observado en gaviotas patiamarillas (42 individuos positivos al subtipo H5N1 clado 2.3.4.4b y alta mortalidad), con detecciones más esporádicas (1-3 ejemplares infectados) en otras ocho especies: cigüeña blanca, ánsar común, espátula, azulón, busardo ratonero, garza real, pato cuchara y gaviota reidora. La mayor parte de los casos se han detectado en agosto y septiembre, aunque se han seguido encontrando aves silvestres positivas hasta mediados de diciembre. Desde entonces, aunque se siguen analizando muestras de forma continuada, no se han encontrado más ejemplares positivos. Por otro lado, en julio se detectó un foco en aves silvestres en un centro de recuperación, lo que conllevó la implantación de medidas de control, tanto en el centro como en su entorno, encaminadas a evitar la difusión del virus.
A lo largo de este año 2025 también se han detectado en Euskadi 9 individuos de 3 especies diferentes de aves infectadas con virus influenza de baja patogenicidad (subtipos diferentes a H7 y H5): azulón, gaviota patiamarilla y buitre leonado. Aunque su tipado y seguimiento son fundamentales para el seguimiento epidemiológico, estas variantes del virus no suponen un riesgo sanitario para las aves silvestres o domésticas.
En cuanto a los casos detectados en España, se han notificado 15 focos en aves de corral en 2025 y 2 en lo que llevamos de 2026. También se han detectado 5 focos en aves cautivas, 1 foco en aves de autoconsumo y 151 focos en aves silvestres.
La situación está siendo muy complicada en toda Europa, ya que la magnitud y la extensión geográfica de las detecciones de H5N1 de alta patogenicidad, sobre todo los casos documentados en otoño y en aves silvestres, no tienen precedentes. Según los datos publicados por EFSA, el alto nivel de circulación del virus en las aves silvestres en algunas zonas y la consiguiente alta contaminación ambiental han propiciado que la mayoría de los brotes en aves domésticas hayan sido primarios, siendo el contacto indirecto con aves silvestres la fuente más probable de infección. Además, se ha observado un ligero aumento de las detecciones en mamíferos, sobre todo en zorros y gatos domésticos en Europa, en consonancia con el aumento de las detecciones en aves silvestres.
Así que, aunque ahora no estemos detectando casos positivos en Euskadi, y las aves estén confinadas, hay que seguir manteniendo las medidas de bioseguridad en las granjas y ante la presencia de aves, mamíferos silvestres o gatos muertos o con síntomas de enfermedad, es importante evitar acercarse a ellos, seguir las medidas de prevención recomendadas, y llamar al 112 para que las autoridades se encarguen de recoger y llevar el ejemplar a unas instalaciones adecuadas donde se encargarán de la toma de muestras para la investigación de la presencia del virus influenza.
Foto: PEXELS (SlimMars13)
