Salud ambiental: ciencia para anticipar riesgos y proteger la salud

Cada 26 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Salud Ambiental. En 2026, la jornada lleva por lema “Environmental Health: Standing with Science to Protect Communities”, con objeto de destacar el papel de la ciencia en la protección de las comunidades frente a los riesgos presentes en su entorno. La salud ambiental es una disciplina de la Salud Pública que estudia cómo los factores del entorno pueden influir en la salud de las poblaciones. Se ocupa de identificar, evaluar y vigilar riesgos físicos, químicos o biológicos presentes en el agua, el aire, el suelo y los distintos hábitats, incorporando el enfoque de Una Sola Salud (One Health).

En NEIKER, desde el Departamento de Ciencia Animal, contribuimos principalmente al estudio de los riesgos biológicos. Nuestro trabajo incluye la vigilancia de vectores como los mosquitos y las garrapatas, el análisis de los patógenos que pueden transmitir y la investigación de zoonosis relacionadas con la fauna silvestre y los animales domésticos. Los cambios en el clima y el paisaje, la urbanización o la movilidad internacional pueden favorecer que algunas especies amplíen su distribución o lleguen a territorios donde antes no estaban presentes. Investigar estos procesos permite reconocer nuevos escenarios de riesgo.

Esta labor combina programas de vigilancia continuada con proyectos de investigación desarrollados en distintos ambientes. El programa de vigilancia de mosquitos invasores de Euskadi, realizado junto con el Gobierno Vasco y los ayuntamientos, permite seguir la expansión de Aedes albopictus y Aedes japonicus, vectores de enfermedades víricas como el dengue, el zika, el chikungunya y la fiebre del Nilo Occidental. También mantenemos la vigilancia sanitaria de las especies silvestres de la CAPV para conocer la prevalencia y distribución en el medio natural de enfermedades de interés para la sanidad animal y la salud pública. Junto a estos programas, varios proyectos estudian cómo las características del entorno condicionan los riesgos biológicos. LIFE URBANKLIMA 2050 abordó la presencia de mosquitos y garrapatas en parques urbanos y periurbanos, mientras que Interreg POCTEFA PYRTICK analiza las garrapatas y sus patógenos en distintas zonas del Pirineo. El proyecto Interreg POCTEFA AVES estudia los riesgos sanitarios asociados a las aves silvestres e incluye el seguimiento de mosquitos en el humedal de Urdaibai. Por último, el recién iniciado LIFE BASOZAR, coordinado desde el Departamento Forestal de NEIKER, tiene entre sus tareas evaluar cómo las intervenciones destinadas a recuperar las características de los bosques maduros podrían influir en las poblaciones de garrapatas y en la circulación de Borrelia, agente causal de la enfermedad de Lyme.

Estos programas y proyectos nos ayudan a conocer mejor los riesgos biológicos presentes en el territorio. La información obtenida permite detectar cambios, orientar la vigilancia y anticipar posibles problemas para la salud de los animales y las personas.

 

Foto de İbrahim KARASU

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *