Papel de la citoqueratina y de los macrófagos epitelioides en la resiliencia a la paratuberculosis bovina

La paratuberculosis bovina (PTB) es una enteritis granulomatosa crónica causada por Mycobacterium avium subsp. paratuberculosis (MAP), que provoca importantes pérdidas económicas en la producción ganadera y plantea posibles implicaciones para la salud pública debido a su asociación con enfermedades inflamatorias humanas. La evolución de la PTB es heterogénea: mientras muchos animales presentan lesiones focales y multifocales y permanecen en fases subclínicas durante casi toda su vida productiva, otros desarrollan lesiones difusas graves y signos clínicos a edades más tempranas. Comprender los mecanismos que permiten a determinados animales controlar la infección resulta clave para mejorar las estrategias de control de la enfermedad.

Estudios previos llevados a cabo en NEIKER mostraron que en vacas frisonas con lesiones multifocales se observa un número significativo de variantes génicas que afectan a la ruta de la queratinización. En el presente estudio hemos investigado la posible asociación entre la expresión de citoqueratina (CK) y la distribución de los macrófagos epitelioides (ME) en los granulomas con el control de la infección por MAP y con un fenotipo resiliente. Para ello, se analizó el número y el patrón de distribución de células que expresan CK en dos tipos de tejidos (granulomas del yeyuno distal – DJE y ganglios linfáticos yeyunales distales – DJELN) de bovinos infectados de forma natural con MAP. El estudio incluyó 4 animales control no infectados y 24 animales infectados, clasificados histológicamente en grupos focal, multifocal, difuso intermedio y difuso multibacilar. Mediante una técnica de doble inmunohistoquímica (D-IHC) se identificaron tres poblaciones celulares: macrófagos Iba1 positivos, células CK positivas no macrofágicas (compatibles con células reticulares) y macrófagos epitelioides doblemente positivos (Iba1/CK). Los resultados mostraron que los animales con lesiones multifocales presentaron un número significativamente mayor de macrófagos epitelioides Iba1/CK positivos en los granulomas de los DJELN que, en los grupos focal, difuso y control, así como un mayor número de células CK positivas simples en ambos tipos de tejidos (DJELN y DJE). Sin embargo, no se observaron diferencias significativas entre grupos en el número total de macrófagos. En las muestras de DJE se observaron tendencias similares, aunque menos marcadas, lo que probablemente refleja diferencias funcionales entre el tejido intestinal y los ganglios linfáticos. Se identificaron dos patrones distintos de distribución de los ME dentro de los granulomas. El patrón 1, predominante en animales con lesiones multifocales, se caracterizó por una disposición ordenada de los ME formando una barrera alrededor del granuloma. Este patrón se asoció con una baja carga bacteriana de MAP y ausencia de signos clínicos. El patrón 2, observado principalmente en animales con lesiones difusas, mostró una distribución dispersa de los ME en el interior del granuloma y se relacionó con altas cargas bacterianas y enfermedad clínica. Estos resultados indican que no solo el número, sino también la localización y organización espacial de los ME son determinantes en el control de la infección. La organización en forma de barrera de los macrófagos epitelioides observada en los animales con lesiones multifocales podría limitar la diseminación del patógeno, reducir el daño tisular y frenar la progresión hacia fases clínicas de la enfermedad. Este patrón recuerda a las formas paucibacilares de otras infecciones micobacterianas, como la lepra tuberculoide, en las que los granulomas bien organizados se asocian con un mejor control bacteriano.

En conclusión, los datos sugieren que la expresión de CK y la distribución de los ME podrían considerarse biomarcadores potenciales de resiliencia frente a la PTB, si bien estos hallazgos deben validarse en estudios futuros con cohortes más amplias. Estos resultados refuerzan la importancia de la arquitectura del granuloma y de los factores genéticos del hospedador en la evolución de la paratuberculosis bovina.

Este estudio forma parte de la tesis doctoral de Alejandra Navarro León y ha sido realizado en el departamento de Sanidad Animal del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario del Principado de Asturias (SERIDA) bajo la supervisión de la Dra. Casais y en colaboración con el departamento de Sanidad Animal de NEIKER en el marco del proyecto coordinado PARARESILIENCIA (PID2021-122197OR) financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación (AEI/10.13039/501100011033) y por la Agencia SEKUENS (PCTI 2024–2026. REF IDE/2024/000764), cofinanciado por fondos FEDER. Enlace.

Fotografía. Imágenes representativas de los resultados de la doble inmunohistoquímica para (CK) e Iba1 en el yeyuno distal de vacas infectadas con lesiones multifocales (izquierda) y difusas (derecha) de PTB. Las flechas rojas señalan ejemplos de células doblemente teñidas (azul oscuro o negro); las flechas amarillas indican células positivas solo para Iba1 (color marrón); las flechas rosas señalan ejemplos de células teñidas solo para CK (azul brillante); y las flechas verdes indican células gigantes multinucleadas. La expresión de CK en animales con lesiones multifocales (izquierda) muestra un patrón en el que los EMs se ubican alrededor del granuloma, mientras que en animales con lesiones difusas (derecha) se observa un patrón diferente, donde los EMs están distribuidos por todo el granuloma.

Fotografía: NEIKER

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